lunes, 29 de octubre de 2012

Lo Heredado, de un Desheredado.




Ayer manejaba mi auto, con el desinterés que acostumbro, mientras mi iPod me aconsejaba mediante sinfonía, el mismo espectáculo de siempre, gente que por medio de la fuerza se quiere meter delante tuyo, gente furiosa que demuestra todas sus frustraciones  de la vida con una vieja carcacha, o algunos que demostrando su despotismo y su poca educación con uno último modelo. Es triste tener que acostumbrase a esos panoramas de la vida diaria. Pero lo que hoy tocó a mi ventanilla, ya fue mucho.

Como dijo alguna vez un Sabio "yo me considero de los anarquistas que respetan los semáforos", y justamente esperaba en uno de estos, cuando un niño de unos 3 años, acompañado por lo que yo pienso era su hermano, de unos  6 (cabe mencionar que nunca he sido bueno con las edades, pero ni uno de ellos, siquiera alcanzaba la altura de la manija del automóvil). Mientras pedían el dinero acostumbrado, los miré a los ojos, ignoraban totalmente lo que hacían, ni siquiera tenían la idea de qué hacían ahí, para qué serían esos círculos de bronce y níquel, por las que mendigaban, y les apuesto más que nada, que ni cuenta se dieron que estaban prostituyendo su dignidad.

Meditando que estaban a mi completa disposición, porque ninguno de sus padres, estaban atentos a ellos, pensando en qué vulnerables eran al estar allí parados, si no tenían la altura de la ventanilla, sin ningún problema los pude haber atropellado, y sin sí  quiera darme cuenta. Fue cuando detrás de una parada de autobús, aprovechando la sombra de ésta, dos amenos Padres disfrutaban en la soledad de la compañía. (Creo que previendo algún accidente a sus adorables crías generadoras de dinero, se preparaban para la creación de otra).


Gente jodida, y Pobre, pobre es la palabra (me quitaré de eufemismos, e hipocresías de lenguaje y lo diré tal y cómo es) y no sólo pobre de Dinero, sino de valores, de ética y de todo lo que se puede carecer, que merecen y tienen el mismo valor que alguna otra que esté caminando por esta tierra. Al mismo tiempo que la gente que procrearán. Pero que ni ellos se respetan, ni respetan su entorno ni a nada.

Donde Teniendo el Don creador, se ponen a hacer niños, como sí no hubiera mañana (literalmente). Donde su vida es cómo tendrán sexo esa noche, si tendrán que enamorar a alguien, pagarle o violarla.

Pensando en todos ellos, y por empatía más que por crítica, me imaginé cómo sería el testamento de cualquier persona así. Me imagino llegando al Notario Público, recitando:

Sr. Notario, como Usted sabrá, ésta no es un testamento común y corriente, como Usted sabe, en estos casos se hacen unas excepciones. Como mi Virgensita quiso, yo no tengo bienes materiales, no le puedo heredar a mis hijos ni un solo peso. Tampoco puedo heredarles mis conocimientos, porque Usted sabe que yo no soy así. Podría heredarles mi Cultura, pero para qué gastar tinta en vano. Por un momento pensé en Heredarles amor y cariño, pero qué va, usted sabe que estos entornos, "pus ni cómo".
Pero ya sé qué les heredaré, creo que les va a encantar, mi propio jefesito me lo heredó y viene de generación en generación y esto sí durará, y podrán darlo y propagarlo por el mundo. Les heredo todas mis frustraciones, les heredo todos mis sufrimientos, les heredo todos mis traumas, les dejo todas las marcas de los golpes que les di, les heredo mi situación y el rechazo social, sobrevivirán de la hipócrita caridad Social, y eso sí que no olviden agradecérselo cada vez que puedan, pintando sus paredes, robando y asaltando, ya que sí por falta de progreso de la sociedad, nosotros estáis así de jodidos, lo menos que podemos hacer, es agradecérselo.
Mis queridos y drogadictos hijos, más que nada les heredo mi pasión e ignorancia, y poco respeto por el prójimo, porque habrá un momento que ya no estén niños, y ya no les den dinero tan fácil, será entonces cuando se van a respaldar en las drogas y el alcohol, y cuando llegue ese momento, deben encontrar su pareja, para que puedas heredar todo esto, y no sólo eso, recuerden que a ellos les dan dinero más fácil.
Creo que es todo Sr. Notario, puede levantar el acta, y muchas gracias, ah casi lo olvido. Como donativo, la cartera y su reloj.

domingo, 21 de octubre de 2012

Un bello reencuentro, mal sabor de boca.

Caminante no hay camino, se hace camino al andar, un día girarás la mirada, y el pasado sólo será una estela en el mar. Una vez, con menos o más palabras, me transmitió ese aprendizaje un tal Maestro Serrat.

Hoy, 20 de Octubre, con 20 años, y con más de 20 historias... Vuelvo a ver un viejo amigo, un amigo que ha estado ya, en varios desamores, dos o tres conquistas, ese amigo que me acompañó en más de una decena de Países, ese amigo que me aconsejó con los peores consejos, ese que me ofreció un Tequila por cada duda.

Esta vez, la cita no fue tan formal, no hubo tal golpe de suerte como cuando lo vi en Madrid, o la nostalgía que tenía cuando lo escuchaba a la orilla del Rhin en Alemania, no besaba una Musa en Praga, o me cobijaba en la belleza de los Andes.

Dicen que no existe la fealdad, sólo las Bellezas rara, entonces puedo declarar que la Ciudad de México es la mayor belleza rara que he conocido. Entre un mar de carros, gente molesta y con prisa, una afinidad por tocar el Claxón, donde existen centros de pensamiento, donde se quiebran la cabeza, pensando cómo joderte. Una ciudad donde el promedio es de 6 personas por metro cuadrado, una tal que ni siquiera se preocupan por pintar de algún color sus casas, donde los paisajes literalmente son fabelas en color Sepia.

Pero bueno, eso sólo refleja mi incapacidad para apreciar los detalles. El meollo es, que por azares del destino me tocó encontrarme allí con ese viejo amigo.

Era un viaje más real, no iba en el metro de Londres, no caminaba en la Gran Vía de Madrid, el evento no sería en la Ópera de Oslo, no filosofaría en Parlamento Alemán, ni tomaría un Café en la Plaza de San Marcos Venecia, ni imaginaría la historia viendo el Coliseo.

Era un viaje, donde la prevención es poco, donde si entras con un reloj, sales sin muñeca, donde "me da la hora" significa "la cartera y su teléfono, por favor", pero bueno iba con otras personas que también se encontrarían con mi amigo.

En un enorme Auditorio Nacional, me vi sentado, lejos de Sabina, pero cerca del Cielo, degusté, saboreé, y hasta abracé a cada una de sus canciones.

Salí extasiado, comprando infinidad de recuerdos, de dudoso origen.

Regresé por el mismo camino por el que había entrando a esa Ocre Urbe. La diferencia es que ahora iba en mi Nirvana, fue cuando descubrí, que esa Ciudad, era la representación más Fiel de mi Persona.

Cuando me pavoneaba caminando por los campos Elíseos, sólo me robaba triunfos de otras sociedades, más maduras, más sabias y más organizadas.

La Ciudad de México, como México per sé, está hecha por Mexicanos, exactamente como yo.

Cuando aprendamos, que nosotros somos partes del entorno, sólo así avanzaremos, y que si en algo estamos retrasados como sociedad es en hacer mejores Preservativos, o menos idólatras.

Si vamos a crecer crezcamos por dentro, e indudablemente mejoraremos nuestro entorno,

Cambio y Fuera, que si no, este autobús, me mareará...

lunes, 8 de octubre de 2012

Un ser Prostituta...


Cuánto cuesta tu alma? Dicen que la prostitución fue el primer oficio del mundo y creo que es último. Criticábamos que antes éramos politeístas, pero ahora hemos perfeccionado ese culto, para qué gastarnos en Dioses gordos, o mártires, para qué buscarles 8 brazos, si podemos encontrarles 100 caras, para qué irlos a adorar a una iglesia, si tenemos un banco en la esquina, qué flojera andar cargando amuletos, cabiendo de mejor manera billetes en nuestra cartera.

Para qué un idiota buscaría comprar la felicidad, si puede comprar mejores cosas. Qué retrógrada rezar, si tenemos un "plástico" en la cartera. Rezar es un lujo que sólo los desheredados, los sin-techo, los afligidos, los necesitados etc se pueden dar.

Para qué encender una fogata, si ahora podemos encender una ciudad, para qué el amor, si ahora hay pornografía, para qué leer un libro, si ahora hay fútbol y en alta definición.

Escucho a todos los tontos hablando de Mozart, Mussolini, Beethoven, Pasteur, Sócrates,  Qué hueva!! Ahora ya tenemos a Messi, Ronaldo, latinlover, Bieber. He escuchado que algunos hacían poemas, sonatas, baladas, ay qué onda con ellos!! Qué no tenían Face, Twitter, StumbleUpon, MySpace?

He escuchado sobre conquistas, cartas de amor, historias románticas, qué onda, cómo tenían tanto tiempo, existiendo las violaciones, abuso de fuerza,la pederastia. Me los imagino todos ridículos con sus valores, creencias, virtudes. Cuando sí querían algo tenían que pelear por ello, qué no se les ocurría que podían robarlo, o usar a todos los necesitados, como su mano de obra barata y así conseguirlo más fácil.

Les escribe un Ser Prostituta, y no vayan a pensar que de las que vende solo el cuerpo, si no de los que vendemos nuestra mente, alma, cuerpo, virtudes, ideales y trabajo al mejor postor. Para qué tener tiempo para los hijos, si podemos masturbar al jefe en la oficina, si tanto quieres a tus hijos cómpralos un Smartphone a meses sin intereses, y así le ahorras la pena de andar socializando, como otro pobre más.

Y si me dan a elegir ser pobre de dinero o de alma, mil veces de alma, qué importa sí soy un Mierda, mientras tenga un Audi.

Para esos Dioses anticuados les habla, un ser que ya no los necesita, no es que nos abandones, nosotros te damos la espalda. En pocas palabras, les habla un Ser Prostituta...

lunes, 1 de octubre de 2012

De la Huasteca Potosina, hasta el purgatorio.

Es sorprendente lo grande que nos sentimos en las fauces de nuestra ciudad y lo pequeño que somos, cuando la Madre naturaleza se nos presenta.

Hace unos días, vagué por las sinuosas curvas de la Huasteca Potosina, degusté desde el Zacahuil de Xilitla, hasta el licor de Manzana en San Joaquín, enfrenté el calor de Cd. Valles, y cerré las ventanillas en el Frío de Pinal de Amoles, regateé precios de Queso con humildes campesinos, y me sorprendí con las mansiones que ocupan los rancheros, y de vez en cuándo compré en Jalpan, una que otra "dramamine". Y como buen comerciante, firmé uno que otro cerro...

Un día de esos, mientras rondaba una de las callejuelas de la hermosa ciudad de Xilitla, de la que por cierto, pasé gran parte de mi niñez, en la que sólo a mi persona se vio afectada por el tiempo, porque todo sigue exactamente igual, bueno casi todo.

El chiste es que paseaba por una de las callejuelas húmedas de ésta Perla de la Huasteca, poniendo toda mi atención, en dónde podría robarme un poco de WiFi. Cuando súbitamente, a unos escasos metros de donde estaba, una luz cegadora, me envolvió. Arrepintiéndome de todas las veces que subestimé los encuentros del tercer tipo, me preparé para compartir mis conocimientos con gente de otros mundos. Ya con mi discurso planeado, se disipó la luz que emanaba del cielo. Mientras se veía todo el pueblo, como una fuerza mayor, absorbía toda la energía, y nos quedábamos a oscuras, se fue delatando el causante de tanto borlote. Con mi imaginación pisoteada, vislumbré como la explosión de un transformador de luz, encendía mi imaginación. Apenado de toda mi historia, admiré el espectáculo un momento más. Hasta que algo si, perturbó mi estancia...

De la avenida en total oscuridad, llegaron en menos de 2 minutos, un comboy de luces parpadeantes llegó hasta donde estaba parado. Encandilado totalmente por sus artilugios policíacos, que osan a decir lámparas, me empezaron a bombardear de preguntas, y con un tono, para nada amable, me repetían y repetían preguntas. De un momento a otro, estaba en medio de unas 30 personas, entre policías municipales, estatales, ejército y marina, me sentía como Bin Laden, en ese momento, me sentía apenado por lo de las Torres Gemelas.

Totalmente solo, con una lámpara y un Ipad, seguía con las preguntas, que en sí no eran nada difíciles, ¿Qué haces aquí, cabrón? ¿Qué pasó? ¿Dónde fue el desmadre? etcétera, el problema en sí, era que todos las hacían al mismo tiempo, y en mi imposibilidad de contestar al mismo tiempo, la autoridad, se enojaba porque le contestaba a otro, de otra unidad. Con un acento totalmente rural, preguntaban y preguntaban, al notar, que no era un terrorista, y que efectivamente había sido sólo un transformador, como llegaron se fueron, no sin antes la leyenda de "ya métete a tu casa cabrón, no queremos otro muerto, por aquí."

Otra vez solo en la callejuela, y sólo con chispas en un poste, delatando que en verdad pasó, lo que acababa de vivir, empecé rumbo hacía mi casa, (bueno de mis abuelos), meditando ese feo capítulo.



Al igual que un taxista, o un chófer de camión, que en la primer oportunidad, de demostrarte el poder, con el que se le es envuelto al darle una unidad como esa, te "echan la lámina", se te meten o hasta te chocan. Guardan tanta frustración con la sociedad, con la suerte, destino, o con lo que sea, que cuando se les otorga poder, no saben que hacer con él. Ahora en lugar de eso dales una pistola, una navaja, una metralleta....

Los mismos que me interrogaron, pudieron ser los mismos a los que les pedía instrucciones, para ver dónde había tacos baratos, como yo tenía miedo ellos lo tenían. Donde antes se cargaba con un rosario, ahora se carga con un fusil.

El problema, no está en la droga, en las armas, en la pobreza, está en el Mexicano, en ti, en aquél, en ellos, y  lo más importante en mí, somos esclavos de nuestra propia actitud. Así como con un fusil me pueden quitar mis pertenencias, lo pueden hacer desde un congreso. Como dirían la misma gata, pero revolcada.

Hemos convertido, nuestros paraísos en purgatorios, que para nada nos purgan.

De estar anonadado con la naturaleza quedé anonadado con el susto, ya tenemos un tiempo desde que nacimos como nación, ¿hasta cuándo maduraremos?. Buen día Mexicano.