viernes, 29 de julio de 2016

El día que un Arma me Mató.



Alguna vez leí en algún lugar, que cuando somos pequeños e indefensos, nos llama la atención los ruidos fuertes, los  reflejos inesperados así como los movimientos creados por uno mismo; porque en nuestra escondida sabiduría, lo vemos como una manera crear con nuestros recursos, una forma de Poder en el mundo que nos rodea, de alguna manera sabemos, que lo que estamos haciendo, vuelve eficiente nuestra capacidad.

Como todas las cosas importantes, se experimentarán siempre a lo largo de tu Vida, pero de una diferente manera cada vez. Así me pasó la primera vez que disparé una arma. Fue una Colt .45, una arma muy potente, en percepción, la arma más fuerte que alguna vez he disparado. 

Un pedazo de metal totalmente frío, lo suficientemente pesado, para que sea muy difícil sostenerlo de manera fija a la distancia de tu brazo en aire. Un olor muy fuerte, incluso antes de disparala, una mezcolanza del olor agrio del metal, con el olor opaco de una mano nerviosa. Como si sostuvieras una moneda en tu mano por largo tiempo en un día Verano. Un arma muy grande, que aún cuando la abrazo con mis manos, se percibe que está hecha para hombres aún más grandes. Un porte muy especial, no es como tomar una plancha, o una computadora. Es como si tuviera un espíritu dentro, te deja muy en claro, que en ningún momento, ella será tu herramienta, sino tu cómplice. Con una mira totalmente pequeña, intentas, con un esfuerzo notable, que coincida la línea de tu mirada con el objetivo. Mil pensamientos pasan por tu cabeza, tienes que hacerlo bien, ¿Debo aguantar la respiración?¿Estoy bien parado?¿Tiene seguro? Hasta que un dedo lleno de miedo, toma el valor de compartir todo el esfuerzo que haces para que no se vaya a regresar el arma. y Disparas. Una energía inmensa entre tus dos manos, es el percibir el impacto de un camión contra una pared, reteniéndolo por un instante en tu cuerpo. Durante un confuso momento, intentas distinguir el qué ha pasado,  ¿Dónde salió todo ese fuego?, ¿Se movió demasiado? ¿Le di al Blanco? Alcanzas a percibir, que por un instante compartiste la experiencia de poder del hombre, eso sintió todo villano y héroe en la historia, antes de la cúspide.

Como todo hombre, intenté hacer la experiencia más fuerte, hasta destrozarla. No pude frenar allí, después de dispararle a una infinidad de blancos, y de imitar toda película de acción que haya visto, incluso repetir algunos diálogos. Hasta donde brotó la maldad que yace en mí, esa parte que Jesús nombró como “Satanás” refiriéndose al contrario. Y sintiéndome lo superior suficiente como para elegir con la Vida y la Muerte de un ser vivo. Sin ser ningún tipo de coincidencia, una paloma pasó por mi cabeza, posándose a lo lejos, y volteándome a ver con una mirada de misericordia ante mi crueldad, compartiendo conmigo un momento que iba a pasar a la historia. La miré, guardé la respiración, esperando que coincidiera su frente con la cruz que se formaba frente a mi ojo. Disparé, se frenó el tiempo, pareciendo que al mismo tiempo los dos compartíamos un mismo impacto, uno en el hombro, otro en el centro de la cabeza. Voló, al menos intentó, empezó aletear muy torpe, hasta que cayó al suelo. En ese momento empezaba a tener a conciencia de lo que había hecho, aunque caminaba hacia ella, no quería llegar, quería saber que no le había pegado, que por alguna milagrosa razón, el Dios al que por un instante le di la espalda, no se la había dado a ella.

Llegué, un animal totalmente blanco, hermoso, puro y perfecto. Mi primer reacción fue cargarlo. Al quedarme a unos cuantos centímetros de tocarlo, me di cuenta del asco que me daba. Me daba asco cargar un animal muerto. En este momento, fue la verdadera epifanía. de lo que había hecho, la clase de monstruo que había sido. Me daba asco, no la vida que había tomado, me daba asco el saber que lo había hecho Yo. Con un profundo dolor, la levanté, le pedí perdón a ella y a mi Dios, la enterré junto conmigo mismo.

Fue ese momento, donde descubrí algo tan real como cualquier cosa. La Muerte, no sólo la obvia, si no las constantes muertes que uno tienen a lo largo de su Vida. Qué Bello sería Conservar todo nuestro Ser a lo largo del tiempo, aunque imposible. Aprendí que en el momento en que Yo quité aquella Vida, enterré una parte mía con Ella. Que ya nunca volvería a ser el mismo, que aquella parte a la que renuncié en ese momento, ya nunca podría recuperarla. Le disparé a una parte de mi Ser. Me disparé a mí mismo.


Como toda muerte aceptada, realcé una parte de mi Vida. Me hice consiente, que ya no quería ir dejando pedazos de mi Vida por todas partes, y culpar al destino, de una vacía y cruel Vida, el día que me diera cuenta de su poca profundidad.

Como todo niño que desarrolla un miedo al dolor experimentado, desarrollé un temor a la muerte  y a la maldad. Al ir poniendo cada vez más atención descubrí, que la Muerte de Aquel pedazo de Dios, había sido la más pequeñas de las muertes que Yo había causado. Ni el rifle, ni la Colt, ni alguna navaja. Se podía comparar a todos los muertos causados por mi lengua. Fui descubriendo poco a poco, que era un francotirador de profesión. Y mi especialidad eran las personas que Amaba. Ni una bala del tamaño de mi dedo, podía destruir con la facilidad de mi lengua al apuntar a los sueños y las esperanzas de los demás. Descubrí que compartía una cultura de muerte con todas las personas, donde el objetivo era destruirlos más que uno mismo.

Logrando ver todo el mal que Yo había hecho en mi Vida, fui a confesar mis pecados en el centro de mi corazón. Y desde ese momento nunca iba a volver a juzgar el pecado, sino Amar el pecador, poner como Objetivo el poder mostrar la Vida que tenía adentro, y descubrieran lo que les quedaba a ellos.


Les cuento esta historia, para que no descubran demasiado tarde el dolor. Porque Yo tuve que enseñar la Crueldad a  un Ser Vivo, para que en su Misericordia él me enseñara qué era el Amor.



jueves, 21 de enero de 2016

Mi Querida Princesa

Mi Querida Princesa

Te escribo esto con el único objetivo de que conozcas a fondo el hombre que algún día fui, cuando tú no estuviste. Sé que suena un poco extraño, y tal vez increíble, pero un día fui sin ti.

Te lo escribo el día de hoy específicamente, por un Suceso, tan normal y apacible, que deduzco que la verdadera sorpresa fue por la necesidad que siempre tuve en alguna vez escucharla.

No hay mayor gozo que el exteriorizar las pasiones del corazón, sea la música, la pintura o la escritura. Por lo que el preguntarme sobre alguna de mis experiencias en los viajes que he hecho, es un tema que mis allegados, prefieren no tocar. Esta tarde, cuando un frío casi Dantesco azotaba el pobre Garage acomodado en alguna calle de algún lugar del centro de Estados Unidos, donde mis primos nos escondíamos, tiritando fuertemente pero con una risa implacable, que en este momento me es imposible definir si era gracias a las conversaciones vacías que tienes con tus seres amados, donde pareciese que tu alma ríe al descansar de la interminable guerra en la que una sonrisa falsa, o el trabajar desganadamente sin ningún verdadero objetivo, son las únicas armas, o el temblor inherente de tus Dientes a las bajas temperaturas, como si gritaran en antiguos dialectos voces guturales que apacigüen tempestades. Lo único seguro es que llevábamos ahí los segundos más largos posibles. Cuando nuestro noble corcel,  a lo lejos, disfrazado de un automóvil un poco sucio por el polvo congelado a sus lados, ronroneaba jactándose de calor que emitía, llegaba, espantando los fuertes y inevitables zangoloteos de nuestras rodillas. Nos subimos, y con el frenesí del momento, imitábamos a nuestros antiguos antepasados, creando un fuego imaginario, donde nuestros guantes eran el pedernal que nunca habíamos conocido. Para llenar el incómodo silencio, y tal vez para sacar todo rastro de aire congelado de nuestros pulmones. Un primo tuvo la ocurrencia y deliberación de preguntar. ¿Alguna vez has estado en un lugar más frío?


Al mismo segundo se vio arrepentimiento en su mirada, al verme inmerso por algunos segundos, qué historia sería la más Ad Hoc para contar, como niño que como primeras palabras, decide lo más necesario para su existencia temporal. Tartamudeaba y alzaba las manos, como si me encontrara en un Senado griego, practicando en mi mente, cómo sonaría y representaría aquella historia. Para no perder la cautividad mi arrepentido público. Opté por la respuesta obvia, y expresé mi viaje a Oslo, Noruega, donde al entrar a una presentación fotográfica, después de atravesar un pequeño bosque, me senté en un pequeño banco, al notar que mis piernas chocaban con cualquier cosa, y que pese al último golpe que sacudió una mesa completa, no sentí nada. Descubrí que mis pantalones, como mis zapatos, estaban duramente congelados, y que no sentía mis piernas para nada, reflexioné que no sentía el frío que me acompañaba siempre, toqué mi blanca como leche pantorrilla, para darme la horrible sensación, que al estar fría como cualquier tronco, mi mente no podía razonar que era mi pierna, era la misma sensación que si tocara a un maniquí. Esperé las horas más negras y largas que haya tenido, después de muchos dolores, cafés, y un sentimiento perpetuo hasta el día de hoy, de adormecimiento en mi dedo pequeño, pude levantarme, y terminar de ver las fotografías...


Como cualquier persona que escucha una conversación que no quiere escuchar, y espera ansiosamente por un espacio lo suficientemente largo del locutor para interrumpirlo, y hacer una pregunta, con una respuesta que tenga que ser obligatoriamente clara y concisa. Me preguntó la única pregunta que odio profundamente que me hagan de mis historias. "Oye, y cuéntame, ¿qué? ¿Cómo están las Europeas? ¿O las asiáticas? ¿Con cuántas estuviste?"

Quien me conozca, sabe que es la única manera de poder calmar todas mis ganas de hablar. Siempre contestaré "Están bien", con el mayor tono de falsedad que mi respeto considere. Hay una infinidad de maravillas en el mundo, mil y una historias que contar. Y sólo interesa mis historias de cama. Es chistoso, porque siempre me he preguntado, si los animales pudieran hablar, estoy seguro que la única cuestión que hablarían dos sujetos al no verse en un periodo largo de tiempo, sería el Sexo. 


Hombre, Mujer, amigos, desconocidos, familia, némesis. Es lo único que les puede llamar la atención de mis pláticas. Se reflejan en historias de mundos desconocidos, para alimentar ese deseo Hedonista que yace en cualquier animal. Y tener la esperanza, que su anhelo a la trascendencia y su justificación de su existencia Nihilista, se puede saciar en mundos y paisajes desconocidos. Que su prisión de su vida diaria, es una pequeñez en el mundo real.

Aunque les dijera la verdad no lo creerían, que en todos mis viajes, no busqué ni encontré orgullo pasional, que nunca gasté ni mi esfuerzo, ni ilusión en un placer vano. Nunca gasté el dinero en una cerveza a una desconocida que podía gastar en un ticket de tren a un lugar todavía más lejano.

Y aunque, para mi interior, siempre fue esto un orgullo, hoy fue una carga. Una carga el descubrir, hasta hoy, la soledad con la que me dirijo. Tuve la sensación de llegar a casa, con la caza, con la cena, el vino, mil historias que contar, el estómago vacío y el corazón repleto, y llamarle al Amor que nunca busqué. Cargar a la hija que nació sin corazón propio, y se quedó el mío. O el hijo que justifique toda mi existencia en la tierra.

A ti, querido Amor, que te he querido desde que aprendí a querer, a ti, que te vi reflejada en cada historia de amor que siempre escuché, a ti que abracé cuando mi amada madre falleció. A ti Princesa, que, ahora que todavía no conozco tu cara, pero veo en cada Ángel en cada capilla. A ti Dulcinea, que tanto espero darte, empezando por mi Vida, e ilusión. A la que entregaré el mundo, y haré que se arrodille si te causa dolor. A ti, que me harás el hombre más rico y poderoso del mundo, ya que me darás la riqueza de tu corazón y el poder que el amor me hará responderte.

En donde estés, por favor no tardes mucho, que como sabes, he pasado toda la vida anhelándote sin buscarte. Pero te necesito, necesito mi otra mitad, mi representación de Dios en este mundo. A la mamá de los hijos más hermosos del mundo. Y a veces, como el día de hoy, me duele mucho todavía no haberte tomado.

Te espero Princesa de mi Reino sin Fronteras, estés al otro lado del mundo, o en mi próxima esquina, déjame besarte, y déjame acariciarte, que mi armadura está demasiado gastada.

Que tú sabes, que si alguien me pregunta por historias de amor, en mi vida sólo cabe una, y lo sorprendente es que ni siquiera la Conozco.



lunes, 21 de julio de 2014

Una Carta para el Cielo.

Toda la vida he luchado por darle un significado a las cosas, algo verídico.


En esas noches de café y desvelo, donde me quebraba la cabeza, intentando saber cuál era el objetivo de vivir, esforzándome por separar la costumbre, de lo aprendido y sintetizar lo místico. Eran Pláticas vacías, llegara a la conclusión que fuera, mi vida no se vería afectada en lo más mínimo.

Qué estúpida es la filosofía, ¿No lo creen? Aprender tanto, sólo para poder mirar al mundo desde otra perspectiva, sin modificarlo. Y de modificarlo, sólo sería por frustración de ser parte, de una vida incongruente, basada en la inercia,  vivencial, y para métodos prácticos, intranscendente. 

Y creánme cuando les digo que ahorita no estoy decepcionado, estoy alegre, el saber todo eso algún día me quebró, pero no Hoy. Nadie podría vivir sabiendo esto, porque una mentira siempre está inspirada por una verdad, que al final del día, las dos terminan siendo falsas.

Nuestra mentira, es la satisfacción diaria, el Amor, la seguridad, el orgullo y cualquier  sarta de tonterías, que puedas inventarte, que en el día a día te hacen Feliz.

Se preguntarán por qué les digo todo esto, porque hoy encontré una verdad nueva, una verdad. Y como cualquier persona que en la escasez encuentra algo preciado, que no da valor, sino esperanza.

Últimamente, he estado tan triste, que ni siquiera lo siento, y no es que no lo demuestre, simplemente no lo siento. Si algún día a tu cuerpo lo destroza un acontecimiento, pero tu mente se mantiene consciente, por supuesto que no sentirás el dolor, sería estúpido, sería cruel. El dolor como todo, es una herramienta, sea que te haga huir o luchar, él te da lo necesario para que tomes esa decisión, pero cuando el sujeto está imposibilitado de hacerlo, simplemente lo respeta o el oyente lo ignora, sea cual sea el Objetivo es el mismo. 


Mi día a día lo seguía, escuela, trabajo, mis perros, deporte, leer y jugar videojuegos. Por supuesto que cada una de esas cosas me llenan, como a ustedes les llena seguir su vida. Viendo de reojo libros, fotos, personas. Asociaciones con en una época casi me destruye. Ahora esta vida más "Ligera" más "Es muss Ein". Tiene menos conflictos, menos Nihilismo, y la verdad es que está padre. Vivir al día, ganar dinero, gastarlo, centros comerciales, cine con alguna Chica, restaurants. Soy todo lo que algún día juzgué. 

Al ver esos recuerdos de la persona que traigo adentro, y que puedo dormir con placeres. Me altera mucho, cada vez que veo un símbolo, una simbología masónica, un tratado filosófico, escucho un debate, me espanta mucho, en serio, es como bailar afuera de una cueva de un Lobo, un animal tan inteligente, tan fuerte, tan indestructible, tan solitario, tan frío, tan pero tan Triste. Capaz de destrozar todo con un simple Zarpazo.


Imagínense lo tedioso que es vivir una Vida, donde hagas lo que hagas siempre traicionarás a tu Súper Yo. Pero ahora sí, después de Tanto preámbulo, les contaré lo que me encontré el día de Hoy.

Mientras buscaba un libro, me encontré con una libreta de mi Amá. En serio no tienen una idea de cuánto la Amo, hace un mes que murió, y desde ése día dejé de sentir todo dolor que alguna vez tuve, nada, pero nada se comparó con ello, mi vida siguió Igual, hago lo mismo que hacía cuando estaba ella, pero no siento dolor, no puedo sentir dolor, no puedo sentir nada, con mi Amá, que por supuesto fue la mejor Mamá que alguna vez existió. Murió una gran parte de mi corazón. La inercia me mantuvo de pie, pero por supuesto que no la Fortaleza. Todo mundo admiró  mi manera de poder haber mantenido de pie mi ser en esas circunstancias, pero les confieso que no fue así, simplemente, por debilidad, no me dejé caer en una caída que sabría no sería capaz de levantar.

Levantando el cuaderno me entró el mismo sentimiento con el que he vivido estos días, de contarle a mi Mamá de mi Vida, de escuchar su voz, abrazarla, decirle que la Amo. Y al no tener aceptada su ausencia, voy a su cama, busco en mi celular, en cualquier lugar, y al recordar que ya no está, me entra en vacío más grande que alguien pueda sentir, no se imaginan el dolor, tengo 21 años, y ella debería estar aquí.

Fue en ese Momento que descubrí lo más magnífico que pueda existir, que es el amor, no puedo vivir sin verla una vez. De repente no hubo dudas, el Lobo y mi Ser, se inclinaron ante ese conocimiento, volvió una fuerza capaz de dominar cualquier otra, volvió mi esperanza.

La esperanza, más bien la seguridad de saber que cuando muera, sea cuando tenga que ser (Y no te preocupes Amá, no tengo ninguna prisa), tengo la mayor ilusión que mi Amá esté ahí, para sostenerme, para abrazarme como alguna vez lo hizo, y poder presumirle cualquier estupidez que en ese momento se me ocurra. No caeré Madre, por ningún Motivo. Para eso fui Entrenado.


Nos vemos pronto Mamá.


Y esto es lo que pasa, Cuando una Fuerza Imparable; Choca, contra un Objeto Inamovible. 



martes, 20 de mayo de 2014

Hoy Murió más que mi Perro.

Si alguna vez alguien llega a leer esto, una disculpa, está por descubrir la cara de un Mentiroso e Hipócrita.

La razón de tanta sinceridad es la profunda tristeza, es el primer sentimiento sincero que alguna vez llegué a sentir. Hoy falleció mi perro, mi tan querido perro, y hoy con mis 21 años, volví a tener la sinceridad que de niño tuve, hoy recordé lo que era Llorar, en estos momentos lo estoy haciendo, les aseguro que había olvidado hacer esto, pero dejen les cuento porqué el niño que se cree hombre berrea en su soledad.


Ayer vi a Odín mi perro más flaco de lo normal, antes de ayer, era el perro más sano del mundo, ladraba cuando alguien pasaba era fuerte, y pese a su poca edad no se dejaba abusar por su compañera Helena que era 35 kilos más grande que él, tenía un carácter fenomenal, bueno la verdad era sólo un perro, en el que Yo Reflejaba toda mi persona.

Para que entiendan esto, les contaré un poco de mi persona. Mi nombre es Jorge Zurita, no lo soy, pero en verdad me creo la persona más inteligente que alguna haya conocido. Desde pequeño empezó esa idea, y con ella se esfumó mi felicidad. Cómo toda autodestrucción siempre empieza con un Placer. En el kínder todo mundo decía que era el más inteligente, no tengo la menor idea de por qué lo decían, si no hay muchas maneras de conseguirlo en un kínder, pero así era, creándome un ego y un nivel de superioridad que se mantendrían por toda la vida. En la primaria tenía una reputación que mantener, el primer día recuerdo que una niña que se llamaba Estefanía dijo en voz alta que se sabía la tabla del uno y del cinco, Yo no las sabía, pero no podía dejar que alguien tuviera pruebas de que tenía mayor capacidad que Yo, llegué a mi casa, preparado para aprender todo el corán, tenía una regla, en ésta estaban apuntadas todas las operaciones, memorizándolas, empecé 2, 4, 6, 8, etc. y mi mente encontró un patrón, notó que la diferencia era igual al número base, entonces no era una memorización, era una operación mental, era el número base “X o Por” las veces que se debía sumar” para no hacer larga la anécdota, en una tarde aprendí todas las tablas de multiplicar que mi mente podría procesar. Al día siguiente, miré a todos con una lástima, en una tarde hice lo que ellos tardarían años, pero no acabó allí como el niño mimado y egocéntrico tenía que dejarlo saber al mundo, lo gritaba, hacía operaciones mentales frente a ellos, los niños me adoraban, o eso me hice creer.


Así fue con todas las matemáticas, historia y todas las estúpidas clases, mi primaria se resumía en pelear, coquetear con niñas y humillar a todos por su intelecto.

En secundaría llegué a otro nivel, competía en olimpiadas de matemáticas, que ganara o perdiera mis maestros creían que era muy inteligente, y que si no hacía un problema era porque no quería hacerlo. Toda mi etapa de aprendizaje hice un monumento a la capacidad que tenía. No hacía ninguna tarea, no respetaba a ningún maestro, pero el “Geniecito” del grupo, qué profesor me podría castigar, si el objetivo de nuestro estúpido sistema escolar es aprender, y Yo sabía más de lo que ellos pudieran intentar enseñarnos.

Hasta ahí no había problema, aunque odiado ya por muchos, me seguía sintiendo la monedita de oro. Pero en Preparatoria me aburrí, no quería jugar el mismo juego, así que al venir de una secundaría desconocida y con un nivel socioeconómico no tan alto, llego a una Preparatoria de Mil Alumnos, con un nivel socioeconómico muy alto. Sabía que sería el juego de la Vida. Era el vago de la escuela, nadie daría un peso por mí, siempre platicando, siempre en contra del sistema, ningún tipo de futuro alguien podría adjudicarme. Pero al estar siempre hablando en el salón con mis amigos, y el que el profesor me hiciera una pregunta para evidenciarme frente a todos, y Yo contestarle con pedazos de historia que él ni siquiera sabía, criticarle su filosofía arcaica o decirle porque su Cálculo Newtoniano era totalmente inútil e incorrecto, en sistemas reales. Yo los evidenciaba a ellos, el niño que lleva todas reprobadas pero lo sabe, sólo por rebeldía llamó la atención, y recuerden de la atención era de lo que Yo vivía.

Era diferente, y lo diferente se ama… por un poco tiempo.

En universidad, era un poco de prepa, pero ahora ya no me bastaba los conocimientos, ahora adoraba leer las pequeñas mentes que me rodeaban, Era un reflejo para ellos, sentían conectados conmigo como con nadie, empecé a crear un ente falso, el Jorge que conocías era el Jorge que tú querías conocer. Leí tantos libros como puedo recordar, al principio algunos me abrumaban, pero después podía leer la Insoportable Levedad del Ser en una noche y aburrirme de su límite de pensamiento, llegué a tener tanto conocimiento que se volvió inútil, con nadie podía compartirlo, todos tenían límites y tan pero tan tangibles, que era vivir en el aburrimiento total, con nadie podía mantener una plática que valga la pena.

Seguía teniendo muchos amigos, que los quería mucho, pero no podía amarlos, ni a ninguna mujer. Ellos sólo conocían, quería u odiaban a un sólo Jorge, a un Jorge que sabía del tema que ellos sabían, o le gustaban algunas cosas como a ellos,  a veces estando borracho, me frustraba entender todo pero tan poco todo. Quería que alguno de ellos, me llegara a conocer, al mismo tiempo que para mí fuera imposible comprenderlos.


Ahí empezó la Soledad… he viajado por no sé cuántos lugares, creo que he estado en 13 países, la verdad no lo sé. Pero siempre solo, aunque a veces hubiera alguien a lado de mí. Podía platicar conmigo, podía imaginar a Nietzsche y Yo debatiendo, y Yo enojarme e irme a Leer. He pasado gran parte de mi vida solo, pero demasiado solo, y descubrí lo que la depresión es. Imaginen estar en una isla desierta. Llegué al momento que no soportaba platicar con alguien, ni ése alguien soportaba platicar conmigo, “Una persona inteligente es como un rascacielos, de lejos es impresionante, pero de cerca te hace ver diminuto”. Si llegaba encontrar alguien digno de un debate, por supuesto que lo humillaba, cómo dejaría que alguien que no ha sacrificado todo por su inteligencia, creyera por un momento que está a mi nivel, como dejaría que alguien que es su salón de clases comprendiera algo con lo que Yo he pasado días sin dormir, intentando demostrar que todo el mundo está mal. Mientras él veía los Simpsons Yo intentaba refutar que Eistein se había enfocado mal con las perturbaciones del espacio tiempo mediante la masa. Y cómo lo disfrutaba, cómo disfrutara que alguien tuviera una idea de lo que era capaz.

Fue ahí cuando, ya viviendo solo, caí en una depresión demasiado grande, ya no valía la pena nada en la Vida, la escuela era demasiado fácil, el trabajo todavía peor, quién no podría vencer a alguien idiotizado. En verdad no saben el tipo de soledad y depresión en la que vivía. Podía mencionar una guerra, o recitar la apología de Sócrates y se enamoraban las personas de mí, podía apuntarme una idea en el brazo de Zaratustra, recitarla alguna chava y creería que era muy inteligente, con una estupidez como eso me idolatraba!

Fue cuando descubrí algo, un igual, o bueno creé uno en mi mente, cuando compré a mi hermosa perra, se llama Helena, por supuesto que se tenía que llamar Helena. En ella volví a aprender, le recitaba poemas en latín, pensamientos complejamente estructurados y Ella simplemente ladeaba su cabeza mirándome con esas orejotas. La amé, aprendía de ella, escondía en su mudez todo lo que Yo quería escuchar. Al principio Yo me sentía superior a ella, hablando de un nivel místico, y por místico me refiero a Universal, cosmológico. Después aprendí que no era así. Podía comprender y transformar la teoría de la Relatividad, pero al final del día sólo era en mi mente, mis manos no lo transformaban el algo útil. Por supuesto que intenté inventar varias cosas, pero no servirían de nada,  el Ser Humano ya es Perfecto en sí, así como en su entorno, todo lo que podría crear degeneraría al mundo. Entonces me empecé a llenar, no en mi perra en el animal, alguien podría comprender todo lo que Yo decía, o sino lo comprendía al terminar me daba entender que ése conocimiento no serviría de nada.

Volvía a ser feliz, hallé mi status quo de nuevo, pero Yo salía y viajaba mucho, no podía dejar que mi perra estuviera sola tanto tiempo, Yo la agregué en mi manada y su felicidad está en mis manos, teníamos el contrato social más perfecto. Por lo que decidí agregar a otro a la manada, un cachorro Pastor Alemán, que era perfecto, si tonalidad negra resaltaba contra la de Helena que era muy blanquita. Los quería, o quiero tanto. Los Amaba como se puede Amar a Alguien.

Podía tener un caos en mi casa, pero su entorno debería estar limpio. Me enojaba con ellos, ellos conmigo, les llegué a jalar el cuero y ellos me llegaron a morder hasta sacarme sangre.


Y hoy… Hoy se me puso una de las más grandes pruebas con las que he tenido que lidiar. Hoy tuve que levantar a mi perro muerto, duro como una piedra, con sus ojos metidos o salidos, no tengo la menor idea dónde estaban, un olor a muerto asqueroso, y su vómito y excremento en la cobija donde lo había dejado dormir a lado mío. La jeringa con suero que a las ocho de la mañana le tocaba, estaba a lado de él, por qué puta muerte debes ser tan obscena, porqué no te basta quitarle la vida a una perfección de cuerpo. En qué lugar de la tierra se le debe pedir a un hombre que meta a su perro, hermano o su otro Yo a una bolsa negra. A quién se le ocurrió la broma tan cruel de al mismo cuerpo que unas horas atrás lo cargabas lleno de amor, abrirle su boca y darle suero, en un momento a otro te dé asco acercarte a él. Tan duro, tan asqueroso. No sé por qué alguna ley en cielo me pidió meter a una parte mía en una bolsa negra.

Les digo esto porque no puedo guardármelo, pero no tengo a quién decírselo. Las pocas personas que hoy supieron, me recomendaron comprar otro. Háganme el Puto Favor.

Por el día estuve bien, mi mascota murió, pero ahora en la soledad de la noche.Cuando llorando voy a ver a mi perra, que ella siendo la única que pudo quererle más que Yo. Se sacrifica como siempre lo haría por mí, y olvida su tristeza y me trae sus juguetes favoritos para alegrarme. Me doy cuenta de lo Degenerado que es el mundo, más bien de lo degenerados que somos todos los hombres y nuestra hipocresías. Por eso esta carta, no recuerdo la última ves que lloré, pero hoy no dejo de hacerlo. Esta carta es para honrar a mi perro, y pedirle una disculpa por su pésimo amo que tuvo, que si algo le puedo regalar ahora es escribir una de las pláticas que tuvimos.

Disculpen esta carta y sus errores gramaticales y de ortografía, porque normalmente lo releería para corregir algo, pero esta vez no tengo el valor.

Si alguien llega a leerla, siento que se tengan que enterar de éstos pensamiento íntimos y de la existencia de un Ser como Yo.



Cuiden a sus perros, y descubran lo Bello que tienen.





miércoles, 5 de febrero de 2014

Conversación entre Dios y un Humano.

Padre:

Oh Dios Divino, espero que donde estés te pueda llegar esta carta, espero no interrumpirte en tu descanso. Te escribo esta carta, ya no para quejarme, te la escribo para darte saber a qué punto has empujado a tu creación. He meditado mucho el por qué nos otorgaste éste “Don Pensante” que por  mucho tiempo, y créeme cuando te digo que por mucho tiempo creí que era un Don, por mucho tiempo creí que el ser diferenciado de los demás animales con una conciencia y raciocinio, iba a ser diferente. Pero mira a dónde llegué, al abuso de un Don Divino, lo he utilizado, para matar, dominar, violar y destruir todo lo que toco.

No sé cómo funcionen las cosas en el Cielo, pero aquí todo es muy diferente, aquí la Bondad no crece de las praderas, los sentimientos carnales me llevan cada día. Aquí si veo Belleza la quiero poseer, si veo Pureza, la quiero desgarrar, el ver la Virtud me desea corromperla,  si veo paisajes, mataría por conquistarlos, si veo agua quiero ensuciarla, bañándome en ella. Tengo todo un paraíso el cual destruir. Mira Padre lo que hace tu hijo, sé que tienes el poder de saber lo que pienso, ¿Pero tienes el Valor? Tendrías el Valor de conocer, que mis aspiraciones son pasar sobre los demás humanos, tendrías el corazón de conocer, que Yo lo perdí. Deberías ver a mi Familia, mi Esposa, una aliada mía y de todos, dispuesta a destrozar cualquier cosa, excusando sus acciones por el bienestar de sus Hijos, y mis Hijos, ni hablemos de Ellos, unos excelentes aprendices, absorben cualquier cosa que le enseño, por supuesto, mis frustraciones, mi odio y mi avaricia también.

No sé si has paseado por aquí, pero al no estar tú, he intentado unos trucos tuyos. Deberías vernos, ¡Tengo Mascotas! Sé que no lo creerás, pero en mi patio, tengo unos animales, jajajá. Por ejemplo, tengo un perro, que haría cualquier cosa por mi cariño y sustento, (la Verdad gracias a él, sentí un poco de empatía contigo). Lo tengo en alguna parte de mi patio, por supuesto Yo no puedo crear Vida, pero le puedo dar el regalo de mantenerla. Alguno de los pocos Lastres que me diste y todavía mantengo, es la conciencia, qué odioso tenerla, no puedo hacer todo a mi gusto gracias a Ella, tengo que perder una parte de mi día en caminarlo, acariciarlo, y “quererlo” para olvidarme el terrible sometimiento que le estoy dando. (La otra vez mi hija me preguntó, Papá por qué salvamos a un perro de la calle, será bueno salvar a todos los animales del mundo y ponerlos en nuestra casa; y le contesté, por supuesto que No hija, no podemos ser tan misericordiosos. No te mentiré no había pensado en ésa respuesta, pero mi astucia no me dejó mal Parado).


Algo que sí te agradezco es ésta posición natural de poder que me diste, claro no todos pueden llevarla acabo aunque la posean, pero cada vez que estoy al mando de mi perro, de mi hijo, de mi trabajador, mi esclavo, de mi gobernado. Me siento tan pleno, poder abusar de él, poder decidir, qué darle por lo que él me proporciona. Sólo te cuento, ellos, me hacen ganar tanto con su trabajo, pero Yó por mi misericordia, les doy un poco para que alimenten a sus miserables familias. Y todos Ganamos.

Sé que Tú te quedaste el Don creador, pero Gracias, por no dejarme atrás, a mí me diste el Don Destructor, y se siente tan Bien. Puedo destruir lo que se me antoja, puedo reclamar cualquier belleza que esté en el mundo, puedo saquear, puedo extraer porquerías del Subsuelo (esto sí no me lo vas a creer), recojo toda la basura, la saco con unos tipos popotes gigantes y la distribuyo por el mundo, mueve a los autos, mueve a las máquinas, alimenta cualquier herramienta destructiva que pueda crear. Para qué dejar ésa basura en el suelo, qué desperdicio, todavía puedo hacer tanto mal, una vez riéndome con mis amigos, decidí que ésta era una venganza de los Dinosaurios, porque se extinguieron muy rápido. Jajajá, En verdad si me conocieras, te caería bien, ante la tempestad, la risa. 

No sé cómo esté tu agenda, (Yo creo que Libre, pero tú dirás)  un día deberías Venir, (Prometo no tratarte como la vez pasada Jejejé) y podemos ir de caza, lo que te imagines, desde criar animales  para comerlos, desde invadir selvas por la fruta que se te antoje, o ya sé, cazamos animales, en verdad, son tan tontos, podemos llegar, dispararle una bala de plomo y ¡Ya! Si quieres para no desperdiciar podemos usar sus colmillos y hacemos un collar o un adorno, no sé acá vemos.

Perdón por desviarme, al principio, creí que el Don del pensamiento, era eso, pero me di cuenta que No, es simplemente algo necesario, no nos diferencia de los animales, nos hace dueños de ellos, ¡Me hace dueño de Todo!

Si vienes lo verás, haremos guerras, apartheids, sometimientos, orgías, fiestas, educación.

Si acabas con tus vacaciones, y vienes no te arrepentirás, si necesitas seguidores, no tendrás doce, tú dime cuántos quieres, y yo les pago, porque te sigan a donde tú quieras.


Si alguien lee esta carta, sólo quiero decirle que no se debe sentir mal, mira a dónde ha llegado tu creación, o eres como Yo, o peor por permitirlo, así que de Colegas, ven, por fin te acepto.










Hijo:

Hijo, el llegar tu carta me ha sorprendido mucho, me encanta saber de ti y notar que aún me recuerdas, me llena de Amor.

Por supuesto que me llegó tu carta, por supuesto que la leí, así como leo y escucho cualquiera de tus pensamientos. Creo que tienes una idea equivocada de “Mi cielo” mi cielo no es nada más que tu interior, es tu Paz, es tu Amor, eres Tú.

Me desgarra el corazón leer lo que me has dicho, no lo ignoraba por supuesto, pero el saber que tienes conciencia de lo que haces, por lo tanto un profundo arrepentimiento, me duele mucho, me duele mucho saber, que tienes conciencia del Infierno que has creado.

Yo hice y no sólo eso, estuve ahí, al igual que tú en la creación, te morías por devorar el mundo y el Universo, qué triste saber que lo conseguiste.

Eres Yo, eres mi hijo, cómo no te iba a proporcionar lo mejor del Universo, cómo no te iba a proporcionar de una mente, capaz de admirar lo que nosotros alguna vez creamos. Por tontos como tú los tomes, esos animales, son perfectos, son amor, son más grandes de lo que tú crees, ellos te Aman y Perdonan, un día mira la tristeza de un animal, mira el sufrimiento que le causas, pero no por tus actos o tormentos, se lo causas al hacerlo testigo, de lo que el Hijo de un Dios, es capaz de hacer, por supuesto que no se defenderá, por supuesto que caerá ante ti, pero no lo olvides Hijo, Ellos te amarán aún ante tu injusticia.

Sé que usas y destruyes tu mundo, créeme que me duele, pero te debería doler más a ti, es tu hogar, Yo soy Vida, Tú eres una parte. El destruir tu entorno, es un aprendizaje muy duro que tendrás que tener.


Amado Hijo, no me gusta tu Humor, por favor respétame un poco y no lo uses conmigo, Yo amo el humor, pero si no eres capaz de burlarte de ti mismo, para crecer, no para destruir, no lo uses, o mínimo no conmigo.

Espero que por primera vez en la vida me escuches, recuerda que tú eres mi Amado Hijo, al mismo que en su cuna le prometí la Libertad, le prometí toda la creación, no me puedo alejar de ti, pero tú sí puedes alejarte de mí.  En ésta etapa en la tierra sólo eres mi hijo, no me abandones, que temo que ya no podamos encontrarnos.

Todavía eres ese Amor que creé o creamos, todavía tienes arte, todavía tienes amistad, todavía tienes Bondad, no te dejes vencer por ti mismo. Recuerda que todos los problemas que tienes, tú mismo los creaste. No me adores en un templo, adórame en tu Vida diaria, no salves al prójimo, primero sálvate a ti mismo. 

Ese perro al que tu tienes “encadenado” en tu patio, recuerda, que ese mismo perro, es el que realidad te está desencadenando a ti, es la prueba que la Vida, pese a tus defectos aún te ama.

No te pido que dejes de contaminar, dominar, odiar, o envidiar. De todo eso tú te darás cuenta, sólo pido que no sea demasiado tarde.

Yo como tú soy líder, no es fácil, lo sé. Pero no distribuyas la putrefacción de tu Alma a los demás, por supuesto que pasas por ellos, lo que no te das cuenta, es que cuando tú los encadenas al suelo, la vida te encadena al Lodo y la miseria; Hablando de Miseria, leí que tú, acabas un poco con la miseria de las familias necesitadas, recuerdas que la caridad, es de Ellas a ti, el sentirte que les ayudas un poco, sólo es una excusa para seguir existiendo en la banalidad de tu Vida diaria.

Te Amo hijo, como tú me Amas, y como tú te Amas. Por supuesto que no te visitaré pronto, y créeme que no es por el miedo de que me pase algo, es por el miedo a la decepción de encontrarte un defecto más en tu gama. Sí viví algo muy feo la última vez, pero créeme que no por mí, al morir por todos tus pecados, y sí, aunque no lo creas, morí víctima de todos y cada uno de ellos, me desnudaste, me torturaste, me humillaste, me ignoraste, me mentiste, me traicionaste y lo más doloroso, me negaste. Por cada uno de tus pecados, fui víctima. Pero te perdono, y sé que sólo fue un aprendizaje tuyo. No te preocupes, volveré, pero cuando vuelva, será en condiciones diferentes, creo y en verdad espero que hayas aprendido, para ése momento, porque si no, pasarás de ser un creador a un desecho. Y tal vez un día, seres venideros, te usen como su combustible en sus autos.


Ahora, cuando recibas ésta carta, entiéndela, no te pido que me Ames, te pido que te Ames a ti mismo. Y paciencia Hijo Mío, todo llegará, espero aprendas antes de que suceda, y por favor teme, que algún día No te acepte Yo a Ti.


miércoles, 15 de enero de 2014

Si sueño, Mátenme.

Hoy me preguntaron que por qué ya no escribía, por qué dejé hacer Blogs, porque ahora sólo hago Tuits cortos, hoy, como algunos días pocas personas me han preguntado. La verdad no dejé por ningún instante de escribir, sólo dejé de hacerlo para Ustedes, quien sea o nadie que lo esté leyendo. Y ahora, sólo por qué sé como Yo no quiero escribirlo, ustedes tampoco querrán leerlo.

Hace un tiempo viajé por medio mundo, hablé torpemente algunas lenguas de las cuales ahora no recuerdo ni una palabra, conocí a cien mujeres y de cien mujeres me enamoré, claro 101 me rompieron el corazón. Anduve en temperaturas agobiantemente calurosas, como caminé por océanos congelados. Comí banquetes, así como dejé de comer alimentos por días, escuché algunas de las mejores filarmónicas, presencié obras en los Teatros más bonitos, así como dormí en las estaciones más sucias, más peligrosas, con el mayor frío y hambre posible. Leí tantos o tan pocos libros como Ustedes lo quieran ver y Lo más importante y bello en mi opinión, hubo días en que dejé de hablar, no sé si alguna vez lo han experimentado, pero es algo hermoso, han caminado tanto, leído en demasía o perdido el tiempo, ganándolo, que no han interactuado  con alguien más, que cuando sin razón alguna hablar o saludar a alguien en la calle y escuchan su propia voz y no la reconocen, es simplemente extasiante y un poco aterrorizante. Les diría que no lo cuento con el afán de presunción, pero la verdad en éste momento no me importa mucho su opinión, al mismo tiempo sabiendo que el único digno de presumir, no podría contárnolos en ésta Vida.

Por qué les digo esto, no escribo una escueta y aburrida autobiografía, cuento la historia de un escritor decepcionado. Todo aquello que sentí, por supuesto que no cabía en mi pecho, todo aquello que experimenté quería compartirlo con todos los seres habidos y por haber. Lloré, canté, grité, pataleé, abracé a Hermanos que antes llamaba amigos y tomé muchísima cerveza. Y quería que todo mundo lo supiera, quería que por un momento se pusieran en mis zapatos, quería que no cometieran los mismos errores que yo tuve, al mismo tiempo poder teletransportarlos a un lugar que Yo consideraba mágico, como cuando yo leía cualquier libro y el autor me paseaba por mundos extraordinarios.

Sé lo tonto que suena, sé lo equivocado que estaba, por favor, todavía no juzguen. 


Escribí, di lo mejor de mí, en verdad que di lo mejor de mí, sea poco o mucho se los regalé. Dedicaba la mejor parte de mi día a escribirles con toda la intención de envolverlos, caminé 50 Km en Venecia, porque no teníamos para estacionar el auto en la ciénaga. Caminar por la ciudad todo el día, no comer, no bañarme y leer; para regresar al auto y escribirles, para intentar trasmitir cada fibra de mi día. Nunca gané una moneda por eso, de qué me servía por aquellos confines la admiración de alguien o el enojo. Nunca esperé valer más o menos por hacerlo. Sólo y solo, como cualquier niño, intenté hacer el mundo un poco Mejor.

Después regresé a mi tierra y empecé a inmiscuirme en la política, empecé analizar la cultura, me empapé de información fiscal, escribí y escribo, propuestas de mejora. Por un gran momento de mi vida, pensé en dedicarles cada respiro de mi vida, para mejorarles la suya. Abrí una cafetería, donde podían leer y yo podía debatir con cualquiera que quisiera. Interrumpí a los Profesores, por su pésima y banal forma de enseñar. Con mi espada de Madera intenté domar a la más grande, temerosa y estúpida de las Fieras.

¿Saben lo que cambié? Absolutamente nada. Y no me tomen a mal, no me decepcioné a mí, me decepcionaron Ustedes. Cada día, cada lucha, un coche metiéndose a mi fila lo más ofensivo posible, personas estudiando toda la noche por un examen que nunca volverán a recordar. Personas tirando basura, personas viendo fútbol o cualquier deporte. Facebook. Twitter. Ciudades Sobrepobladas y frías. Adulterio. Hipocresía y lo peor que puede existir aburrimiento cobijado con conformismo. Algunos cobardes afortunados huyen de sus Ciudades, buscan un lugar mejor donde vivir, lugares donde no cierren calles para poner un Mercado, pero no sirve de nada, todo lo negativo está en las personas, así que sólo mudas tu entorno a otro lado, mientras los que amas se quedan en el mismo lugar, agobiados y al mismo tiempo acostumbrados a su lugar. Como cualquier bestia enjaulada.

No es el Presidente, no es tu gobernante, no es tu colonia, tu calle, el coche de a lado. Eres tú, formando parte de algo mayor y sumamente disgustante. Pero es admirable, como cualquiera se encariña con su Jaula, como hasta la defiende. Cómo podemos vivir en esa horrible normalidad. Cómo podemos compartir las calles, con Policías y Ladrones.

Yo me di cuentas de esto hace mucho y no saben lo triste que fue. Llega el momento de cualquier persona con sueños de cambiar al mundo, saber que sólo son un mono de circo que la gente se detiene a ver para su diversión, pero después seguirán caminando sin la menor idea de cualquier mensaje.

Sé lo pesimista y real que suena, pero no se preocupen lo ignorarán como siempre lo han hecho. Ahora les quiero decir el por qué ya no les escribo; Porque no quiero incomodarlos, me he vuelto uno de Ustedes y sé lo feo que suena. Sé lo agobiante de no saber para qué o para quién trabajas, lo doloroso de saber que lo que estudias será intranscendental. 

Sé lo bonito que es vivir en ésta fea falta de meditación. Sé que es mejor disfrutar los placeres más inmediatos y cortos que los largos y llenaderos. Si me ven en la calle o robando salúdenme. Si me ven ayudando al prójimo, repréndanme; y si me ven soñando, por favor mátenme. Como siempre lo han hecho.


Feliz y Aburrido día les desea su igual.

domingo, 4 de agosto de 2013

Un viejo me aconsejó...

"Hijo no te alejes tanto, hijo allá está muy hondo" todos esos gritos que alguna vez mi madre echó, con una preocupación que sólo una cría puede sacar a flote.
 Pareciera que los ecos siguen resonando con cada ola que rompe en éste mohoso lugar. Todo ha cambiado, ya no está mi madre persiguiéndome con un bote de bloqueador, el castillo de arena pareciese qe alguien lo derrumbó y mi espalda roja creo que por fin curó.

Ya no está el diminuto yo enfrentando una demasía de olas sin temor alguno. Ese hombresito que pese a las lágrimas que la arena en su nariz causaba cada vez que era derrotado en alguna afronta con una ola gigante, nunca se le veían aflojados los mocos la adversidad. No imaginaba cómo se verían mis rodillas sin algún raspón, qué podría hacerle ese inmenso mar a aquel pequeño súper héroe, su única preocupación era que alguien hubiera vertido kriptonita por equivocación...

Ahora regreso muchos atardeceres después, un mundo diferente, donde muchos aprendizajes fueron curtiendo mi piel, donde aprendí que tengo mucho más debilidades además de la kriptonita,  donde el protector solar que alguna atiborró de blanco mi cara, ya no es suficiente para cubrir esta desgastada armadura, donde ya no hay princesas a las cuál salvar, sino princesas de quién salvarme, a dónde volar dejó de ser mi preocupación inmediata y se convirtió a dónde seguir caminando. Donde una espalda quemada no es todo el dolor que una tarde puede causarme,  Donde la preocupación del "qué comeré en el hotel" se convirtió al "cómo comeré mañana". Un mundo que encapsuló a todos mis archienemigos dentro de mi ser, un lugar donde una capa ya no es capaz de protegerme del mundo ni de mí mismo. Un lugar donde metrópolis se convirtió en el mundo real...

Al escucharme un viejo platicando con este café y está cerveza que me acompañaban, no evitó entrometerse y me aconsejó....

"Miren quién está allí, es el diminuto ser que alguna vez me desafiaba. El pequeño súper-héroe que no temía nada, quién sería capaz de reconocerlo ahora... 

Frágil y temeroso, como todos los demás.

Cuánto ha pasado desde la última vez que nos vimos? Horas, días, semanas o años? Disculpa que no lleve la cuenta, pero contar el tiempo es la tortura de nosotros los viejos... Todos regresan alguna vez, algunos antes y algunos después, todos con una anécdota y un dolor. Yo los escucho, pero disculpa que no los tome en serio. He visto la vida, he visto la muerte, la enfermedad y la salud, las alegrías, las tristezas, la valentía y las derrotas. Todo en una sólo ola mía, todo en un atardecer como éste, pero mañana habrá otro, y un mundo de aventuras le acompañan. 

Recuerdo al diminuto tú, ahora viene el acongojado tú, mañana vendrá el tú papá y en unas horas el viejo tú, todos con una historia diferente, todos con anécdotas diferentes. Pero sólo les puedo decir una cosa, disfruta tus batallas, en el luchar se esconde la belleza de la vida. Las cicatrices nunca dejan la huella del dolor sino de una victoria" 

Era hipnotizante la sonrisa bonachona de aquél viejo, por cuerpo un Océano, por rostro un Mar, era imposible no oirlo. Su dulzura me cobijaba (y sí dulzura, que como cualquier viejo interesante es incomprendido y juzgado, algunos lo culpan de ser salado, pero él es el agua más dulce que existe. Lo "salado" sólo es la huella que el tiempo le está dejando, son sus canas, ya que todos los minerales lavados por la lluvia de los montes, son muy pesados para entrar otra vez en el ciclo de la lluvia con la evaporación, por lo que el mar los guardo en el ático de los recuerdos, e imposible como a cualquiera de esconder el tiempo, lo "salado" cubre sus aguas con estas canas, y todos sabemos que las Canas sólo hacen interesantes a las personas. 

Qué irónico que aquel viejo me haya enseñado a no ahogarme en un vaso de agua. Qué impresión saber que a veces la belleza del presente con los paisajes de la vida. Ahora tengo que dejar al este viejo para que siga acariciando a mi madre tierra, pareciese que le hace olvidar por un momento la carga de nosotros sus inquilinos. Con demasiadas cosas en el cabeza, ya no hay espacio para una bala, así que dejaré estos peligrosos confines playeros. 

Mientras aprendo del diminuto yo y deseo suerte al futuro yo. Cambio la canción del iPod, que al presente yo, ya le hartó...