jueves, 5 de abril de 2012

Viaje Astral

Qué bonito es lo bonito! Hoy paseaba por mí Querétaro y cuando digo mí, lo digo como adjetivo y pronombre. Dicen que como México no hay dos, y yo creo que quien lo dijo no conocía Querétaro, sino no generalizaría de una manera tan basta. Cientos de comerciantes guardaban sus "changarros", la gente de toda clase paseaba felizmente. Las familias caminaban con una seguridad casi extinta en nuestro territorio. Policías saludándote por doquier y niños corriendo entre los rascacielos que se hacen llamar adultos.

Me senté en una banca, un clima envidiable, un paisaje perfecto y un café barato en mi mano. Qué otra cosa podía pedir. Poco a poco el monstruo muchedumbre se fue escapando a su guarida, poco a poco los niños íbanse quedando dormidos en las espaldas de padres cariñosos. Hasta los jóvenes es su búsqueda de diversión se iban resguardando en ruidosos lugares.

La paz compartida es algo hermoso, puedes ver a una persona a la lejanía con oficio de vagabundo o una pareja que por embriaguez de cariño olvidó la hora, puedes ver a cualquiera, pero nadie tiene el valor de romper ese ruido hermoso, esa ausencia de bullicio, sólo a lo lejos escuchas como inhala y exhala, esta quimera llamada ciudad.

Repentinamente escucho una voz, giro de una manera brusca, y me encuentro con la sorpresa que estaba acompañado, me dejé envolver tanto en el momento que olvidé que estaba engañando a mi amante soledad con un viejo amigo, simplemente no imagino qué pasó por la mente de él, mientras yo hacía mi viaje astral o escuchando a la filarmónica de mi corazón, él sólo me observaba, sólo deduzco la incomodidad y sorpresa que  él sostuvo.

Mientras me disculpaba, me preguntó una cuestión con la que nunca me había topado. Por qué escribir.

Hablas porque necesitas comunicarte, escuchas porque necesitas que alguien se comunique contigo, ves para admirar tu entorno y hacer uso de éste, saboreas para darle un placer a la necesidad de comer. Pero escribir, con los demás sentidos puedes abarcar la labor de la escritura, o eso pensaba.

Escribir es librarte de toda sensación, es impregnar una parte de tu alma, al poner un sentimiento en letras lo vuelves inmortal, lo haces vivir. Haces compartir algo muy tuyo, sea un sentimiento, una novela, una noticia, cualquier cosa la vuelves especial, tus sueños se convierten en sueños de alguien más, o simplemente tus sueños se hacen reales. Puedes impregnar un desamor o un verdadero amor, una aventura, una desventura, una ilusión, un fracaso, una utopía, una distopía, ángeles o demonios. Para mí un escrito es la verdadera caja de Pandora , porque en ésta, está todo. Simplemente creo que un escrito es la biografía en braile del alma de todo escritor.

Por lo que aseguro que sólo existe algo mejor, y eso es leer, leer es teletrasportate,  es viajar a cualquier lugar a cualquier época. Gracias a ello sostengo que viajé por el mundo en 80 días, tuve una mascota llamada King Kong, salí con Marilyn Monroe, corregí a Einstein, platiqué con Jesús, asalté a Al capone, apadriné a las Meninas, le regalé un mapa a Crusoe, conversé sobre mi odisea con Homero, le enseñé moral a Dante A., hablé de libertad con Castro y sometimiento con Kennedy, golpeé a Chuk, cacé un dragón, le enseñé a besar a un francés y a militar a un americano... y todo esto en mil y una noches de lectura.

Leer no da cultura, tampoco sabiduría, léxico o cualquier tributo, da algo mejor, te regala experiencias y ellas son las que nutren como persona, es ponerte en el "traje y la piel, de personas que nunca serás".

Mientras tanto "modorro" de un sueño, debo inventar una buena excusa o una mentira piadosa, para cuando me pregunte ¿En qué estabas pensando?....

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