Los Mayas no andaban tan perdidos al parecer... Sí algo caracteriza a México es lo dramático, sean las telenovelas, los artistas, las obras y por qué no, la política. El periódico sólo es una extensión de las revistas de chismes, sólo que con un tinte más sobrio pero al mismo tiempo más irreal, y como ciudadanos de esta Nación no nos podemos quedar atrás, tenemos que ofrecer un buen público.
Ataca, juzga y recrimina a tus líderes, después tómate tu tiempo para hacer lo mismo contigo, si esa "calidad" de líder tienes en tu cabeza imagínate en qué lugar quedas como subordinado.
Que el país se vaya a la quiebra, o que
pida más préstamos al extranjero; haciendo que aumente su poder en nosotros. Pero
que no nos toquen a nuestras Chivas, América, Santos etc. Que se hagan todos
los congresos de la unión o desunión
pero que les televisen su partido.
Todo el país se junta, opina y piensa
quién debe ser el próximo director técnico de la selección mexicana de fútbol.
Y les afecta de una manera sorprendente, si no se hace la elección que ellos
optaron. Pero cuando llega la hora de votar por el presidente de la República,
ahí nadie opina, a nadie le interesa. Sólo se enteran de manera vaga si va a
ser la traicionera de azul, el guapo de rojo o el paupérrimo de amarillo.
Nadie critica eso, y lo más triste es: que
ni siquiera en el fútbol, donde su vida gira alrededor de eso, ni siquiera ahí
su voto sirve en lo más mínimo, ni en donde son unos “expertos” se les hace
caso.
Se ha acostumbrado el mexicano a gritar
sin el objetivo de ser escuchado, para éste es lo mismo gritar frente al
televisor que gritar frente a una casilla, ante ese desconocido que la regirá y
mandará sobre él. Ha perdido la ilusión de ser escuchado...
Aestimes judicia, non numeres, decía Séneca.
El valor de las opiniones se ha de computar por el peso, no por el número de
las almas. Los ignorantes, por ser muchos, no dejan de ser ignorantes.

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