martes, 21 de febrero de 2012

Para la Plebe de un Plebe"yo".

Antes se decía que "la izquierda era como las whiskas, 8 de cada 10 gatos la preferían". Pero yo lo generalizaría para el partido político en el mando.Qué buen ejemplo para empezar de hablar de la Plebe, incluyéndome en ésta.

Como se tiene la esperanza que en la elecciones se haga un cambio si la gente seguirá igual, qué cambio se puede esperar si sea cual sea el nuevo gobernante le llegará la batuta pero seguirá con la misma materia prima siendo nosotros.

Qué mejoras acarreará si seguimos con la polainas en los talones. El meollo, es que tenemos dos buenas virtudes, una es la Fe y la otra el conformismo, con una esperamos lo mejor y con la otra soportamos cuando en vez llegó lo peor.

Tenemos una conciencia y "razosimio" de masa por los suelos y una facilidad para olvidar lo malo y grabar lo bueno, tenemos vaga idea de lo sucedido en Tlatelolco pero que no nos pregunten la alineación de la Selección Mexicana el pasado mundial.

Nuestro entorno como Nación se está viendo acosado por este mundo globalizado, ese mariachi bigotudo debe alzar la frente. Leer otras secciones del periódico.

Creyendo que la opción debe ser que la plebe sea sometida o convertida en un pueblo soberano. Que los líderes vean hacia dentro del País y no hacia fuera a la hora de tomar una decisión.

La diferencia entre plebe y pueblo sería la capacidad de entendimiento de su entorno, sólo así haciendo una democracia más ideal para sus ciudadanos.

Claro en una democracia no puedes elegir quién participa y si es apta para ello, por lo que propongo una serie de limitantes publicitarios, que quién acceda a ellos sea porque está interesado. Y las fortunas que se gastan en publicidad personal se use para promover la pura acción de votar, ya que estamos inmersos en el que gana es el que se vende mejor, no por ello que así sea en realidad.

La masa manda, y la masa ignora. En cambio el pueblo no, éste no espera el cambio él lo hace.

Al principio la plebe se negará a un posible cambio pero la plebe no entiende la necesidad de lo necesario.

Otro cambio que propongo es la reelección de nuestros gobernantes por 2 periodos máximos con la limitante de que les sea imposible prorrogarse. Ya que para un gobernante su meta es llegar al poder, pero eso no es lo esencial, lo verdadera meta debería hacer algo bueno allí, y actualmente no existe ninguna motivación de hacerlo bien. Quien llega al poder ya chingó, y el País ya se chingó.

Dejemos nuestra plebe a lado y saquemos al pueblo que su País necesita.

Mexicanos al grito de guerra...

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